miércoles, 19 de agosto de 2015

Amor a primera vista. Una joya: un poema de Lars Gustafsson.



        
 
         Hay poemas que son amor a primera vista. Este es uno de ellos. Traducirlo ha sido un gozo. En el programa de Mostly Mozart incluyen, junto a la información de la obras  programas y el currículo de los artistas (y de los generosos millonarios benefactores), un poema de tema “musical”. La mayoría me alegran la vuelta a casa en metro, este me ha alegrado la noche. Para ser breve: es un poema que a mí me hubiera gustado mucho escribir. Tú, que te quedaste en Campoamor, Curros Enríquez, Rosalía y, digamos, el Lorca “popular” cuando me has revisado la traducción (cambiándome dos adjetivos y tres preposiciones) has dicho: “El poema dice la verdad”. Claro, tú también estás enamorado de Bach. Los últimos versos son un prodigio de graduación de sonidos y silencios, de sentidos auditivos y visuales en su mejor momento. El autor, sueco, es más bien conocido como novelista y este poema pertenece a un libro del mismo nombre que del poema. (Ya he pedido el libro a Amazon ;).  Acompaño algunas de las obras que el poeta menciona y que como apreciará el lector inteligente son ejemplos de la genialidad y variedad del dios Bach. A disfrutar poesía, música y la calma del mundo anterior a Bach


       La calma en el mundo anterior de Bach.

Tuvo que existir un mundo anterior
a la Sonata a trío en re menor, un mundo anterior a la Partita en la menor,
pero qué clase de mundo?
Una Europa de vastos espacios vacíos, sin sonido,
por todas partes instrumentos dormidos
a través de cuyas teclas la Ofrenda Musical, El clave bien temperado
jamás pasaron.
Iglesias aisladas
donde el verso de la soprano en la Pasión
nunca se entrelazó  en desamparado amor
con los suaves movimientos de la flauta,
paisajes anchos y suaves
donde nada rompe la calma
sino las hachas de los viejos leñadores,
los sanos ladridos de fuertes perros en invierno
y, como una campana, los patines que muerden el hielo fresco;
las golondrinas que chillan en el aire estival,
la caracola que resuena en los oídos de un niño
y en ninguna parte Bach, en ninguna parte Bach,
el mundo en una calma de patinador  antes de Bach. 


The Stillness of the World Before Bach

There must have been a world before
the Trio Sonata in D, a world before the A minor partita,
but what kind of a world?
A Europe of vast empty spaces, unresounding,
everywhere unawakened instruments
where the Musical Offering, the Well-Tempered Clavier
never passed across the keys.
Isolated churches
where the soprano line of the Passion
never in helpless love twined round
the gentler movements of the flute,
broad soft landscapes
where nothing breaks the stillness
but old woodcutters’ axes
the healthy barking of strong dogs in winter
and, like a bell, skates biting into fresh ice;
the swallows whirring through summer air,
the shell resounding at the child’s ear
and nowhere Bach nowhere Bach
the world in a skater’s stillness before Bach.

                                           Lars Gustafsson
                                 Traducción del sueco de Philip Martin 1982