jueves, 13 de agosto de 2015

Correo desde España.(5) Una forma de felicidad.




  


  Traspasas la verja y la plaza te acoge con un abrazo conventual. A la izquierda, lejana y diminuta la iglesia donde Dios tiene su apartamento de verano. Al fondo de la plaza el convento y la iglesia donde, en otro tiempo, los laudes, los maitenes y las vísperas encendían el retablo. Sales al claustro donde la sombra crece lenta y sosegada, olor a musgos y a perfumes secos. En el salón de actos, ya la tarde laminando los cristales de los ventanales, un grupo de poetas por trece años consecutivos han ido llenando el recinto de poesía. El maestro de ceremonia, abre el recital y comienza la celebración. Uno tuvo la suerte de ser invitado a unir su voz con otras voces en el verano en que su madre todavía no había encontrado su postura en la sepultura y pensó en ella mientras la noche laminaba las ventanas de luz mineral. Valdediós acoge a la poesía de la mano del poeta José Luis García Martín. Para perpetuar el encuentro los visitantes reciben un libro con los poemas leídos, que lleva una introducción y contraportada de García Martín, fotografías de Juan Ochoa y diseño de Marina Lobo. En la contraportada esta breve y jugosa reflexión: “La felicidad no tiene historia. Se canta lo que se pierde. Pero la poesía, aunque hable de la desolación y el abandono, es siempre una forma de felicidad”.
Algunos somos muy afortunados de poseer la colección completa. El último cuaderno, titulado “Diversos” acaba de llegar a Brooklyn desde Oviedo (lo que se agradece), con  los poemas de Ricardo Labra, Miguel Floriano, Candela de las Heras, Mario Vega, Lorenzo Roal y Rocío Acebal y al propio Garcia Martín con una versión de un poema de Rui Knopeli titulado, oportunamente, “Aprendiz en el taller de la poesía”.
No rimes.
O rima, si lo prefieres,
pero no hagas violencia
a la palabra.
No busques ansioso,
como amante inexperto,
a la palabra.

Simplemente espera
su llegada.

Música y rima
son accesorios prescindibles
el poema es otra cosa…

miércoles, 12 de agosto de 2015

Enganchado a una estrella.



    





 A la tercera va la vencida. Este poema no lo conocía y lo he encontrado en Viper Jazz, uno de los muchos libros de los que escribió James Tate. Los que habéis leído los otros dos poemas veréis que este tiene otra estética y hasta es posible que os guste.

ENGANCHADO A UNA ESTRELLA

Me gusta todo lo tuyo
aunque eres un trozo de plástico,
lo sé y eso no me hace cambiar de opinión.
Aún así te quiero.

Podemos pasar la noche en mi habitación.
La habitación no apesta.
Estoy empezando a oler por primera vez.
Siempre es la primera vez.

Ni siquiera hablaré de tu canto.
Tienes una voz como hormigas rojas.

HOOKED ON A STAR.
I like everything about you
though you are a piece of plastic,
I know that and it doesn’t influence me.
I still love you.

We can spend the night in my room.
The room doesn’t stink.
I am beginning to smell for the first time.
It’s always the first time.

I won’t even speak about your singing,
You have a voice like red ants.