viernes, 5 de junio de 2015

Suroeste: la revista bien orientada.







Me llega desde Badajoz el número 5 de Suroeste, revista de literaturas ibéricas, dirigida por Antonio Sáez Delgado. En el Consejo asesor me encuentro, entre otros, con dos poetas y amigos de primera: Álvaro Valverde y Martín López-Vega. Es Suroeste una señora revista, tanto por la forma como por los fondos. 204 páginas de poesía, prosa, ensayos y critica de libros, más hay espléndidas ilustraciones que iluminan los textos, dos preciosos encartes y una cita de Saramago en contraportada que habla de ibérico y de iberismo. Es un gozo y una sorpresa, que uno agradece al equipo de Suroeste, recibir un revista de este tipo en donde el poema tiene espacio suficiente para respirar, abrir sus ramas y descansar en un lecho de papel noble y suave. Una revista que, sin duda, marca un nivel en el arte de crear un estilo en una publicación ejemplar y perdurable. Suroeste está perfectamente situada y tiene claro donde están sus cuatro puntos cardinales:  unir culturas, tener la oportunidad de pasar la frontera del idioma como quien pasa un rio, adentrarse en un territorio en donde la belleza exterior es deslumbrante y dar a conocer voces que, aunque cercanas, están en apareriencia lejanas. Estas ideas hacen de Suroeste una  revista bien orientada. Tiene uno la suerte de participar en este número 5 con “Cuatro poemas neoyorquinos”. Y lo que es la casualidad: la revista me llega el mismo día en el que nació, hace 117 años, García Lorca y entre los cuatro poemas hay uno que recuerda al poeta de Granada. Aquí va el poema.


miércoles, 3 de junio de 2015

Procesión por dentro.




 
       Corpus Christi Toledo.

Pasa el cortejo. Un niño es centinela
y aunque no lo comprende todavía
el tiempo le dirá que es la poesía
lo que le angustia y a la vez le encela. 

Ve de los toldos la ondulante vela,
el tomillo vibrante de alegría,
la luz le llena de melancolía
y Dios es una llama que le hiela.

Es Toledo su muerte y es su clave,
norte, final, encrucijada y centro,
misa de doce, padrenuestro y llave. 

Vuelve mayor y salen a su encuentro.
Le pesan los recuerdos, pero sabe  
que hay otra procesión que va por dentro.